Tan lejos, pero aun tan cerca.
detrás del muro de los fracasos
Te sientas en la misma mesa donde yo
estoy, te tomas un café, pero ya no estás ahí para mí, tus pensamientos
tan distantes se olvidan de mi presencia.
Su deseo se fue junto a las mil palabras una vez pronunciadas con amor inexistente, su deseo también ha sucumbido a los ánimos de sus sentimientos sin voluntad alguna.
La alegría que representaba tu compañía ahora se ha tornado amarga, obligandome
a alegrarme por las simplezas de la vida, y sonreiré por el transcurrir
del tiempo, por las olas del mar, por el amanecer y por el atardecer,
simplemente voy a sonreír porque merezco sonreír.



