Oh! hermoso reflejo del sol,
semejanza de la luna,
no permitas que mi corazón,
se alegre de tu partida,
haz que se inunde de tristeza,
por el amor nunca confesado,
y el deseo nunca liberado.
Oh! Amor de mi silencio,
no llenes mi alma de ruido,
déjala tranquila,
déjala vivir el amor de tu ilusión,
y el dolor de tu partida.
Déjala que ella se convierta,
en el residuo de tu imagen,
para tener siempre como recordarte.
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