sábado, 30 de noviembre de 2013
Criticados...
Y no olvides las reglas de la buena educación, no pierdas el estilo superior, recuerda guardar siempre tus palabras, no comentes nada que sea verdad. No hables con aquellos que tienen mala fama, con quienes tienen pésima reputación, no te acerques a los que no tienen nada que perder, quienes entre el alcohol los fines de semana, entre escándalos cada mes, donde todos se enteran de sus verdades, festejan sin motivo. No le hables mucho aquellos que no guardan la compostura. Que no mantienen en secreto sus problemas.
Las reglas de esta sociedad son estrictas, quien no las cumpla es fuente de críticas, aléjate de ellos y no te contagiaran con la sinceridad. Huye y podrás seguir con el fingir.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Amor ahogado…
Dicen que hay que regar el amor constantemente para que crezca como un árbol o para que florezca como las rosas, lo cierto es que también el exceso de agua termina matando las flores, así es el amor, si lo riegas en demasía podrías terminar ahogándolo, y posteriormente marchitándolo hasta su putrefacción.
Tanto la flor como el amor necesitan un descanso, a veces las personas no se dan cuenta que mata más el exceso que la sequía. El amor poco a poco va refrenando su alcance, suavizando su pasión, mermando su color como las hojas de las plantas.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Como la luna...
Eres como la luna, siempre estas allá en silencio, donde todos pueden verte, pero no muchos percibirte, donde nadie parece observarte como yo lo hago, siempre tan natural, en silencio, donde solo los astutos logran detallar tu esplendor, como la luna, brillante, no hay muchos que aprecien tal foco de virtud, como la luna irradias tu belleza, no tengo problemas en ser el único en ver a lo alto para observar tal doncella, después de todo; los dos sabemos que te quiero solo para mí.
Como la luna, giras hasta llegar el momento donde no puedo verte más, y me siento mirando el vasto cielo esperando tu regreso, sé que volverás... Hay noches donde no te veo, donde te busco, donde me subo a cualquier monte llorando por tu regreso, ¿Dónde estás? ¿Por qué no has vuelto?
martes, 26 de noviembre de 2013
Crónicas de un deseo 1
Recuerdo cuando te lleve a esas cuatro paredes, debo confesar que fue de una manera muy premeditada; mis labios temblaban implorando los tuyos, te acariciaba con la yema de mis dedos, mi cuerpo se acercaba y rozaba rogándote un acercamiento.
Yo hago la chispa, tú has el viento, y si la llama prende: que se queme lo que se tenga que quemar, ardamos en pasión.
Las llamas tomaban control, nos acelerábamos sin perder el control, consientes de nuestro amor. Te deseaba, es cierto, estoy seguro que mi mirada no ocultaba un detalle de mis intenciones, y sé que podías leerme a tu gusto, como uno de aquellos libros que solía obsequiarte.
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amor,
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