viernes, 8 de mayo de 2015
Fantasma de tu amor.
Fantasma de tu amor.
Atormenta y desestabiliza mi vida.
La duda que siempre fuiste,
Y la inconfundible certeza de que nunca serás.
Las aguas turbias que eran tus pupilas.
Tormenta salvaje contra un barco del control.
Aunque estuvieras a la deriva, N
ada escapa a tus manos enguantadas.
Inevitable final.
Luche con fuerza. Fui hasta el final de nuestra línea. Intente borrar la realidad que nos desmoronaba en bloques de verdad. Quise luchar contra las mentiras que nos ahogaban e inevitablemente nos alejaban. Intente saltar el abismo que nuestros silencios creaban. O en el inconfundible agujero negro que eran nuestros propios egoístas pensamientos. Desee con fuerza ir más allá de donde nadie ha ido, tratando de salvar algo que había muerto en la víspera de su nacimiento. Aferrándome a frágiles y felices momentos que fui desmigajando a fuerza, por la presión de mis inútiles intentos. Confundí en mis pensamientos que era real, y que era ficción de mis deseos. Me perdí dentro de mí, buscando en recuerdos un camino hacia ti. Luche con tanta fuerza para rescatarnos, que me quede sin nada. Vacía de antiguos inocentes sentimientos. Me quede colgando de la certeza del final. De que una vez llega no hay más que hacer, o dar. Después de muchos finales, el definitivo es inevitable.
¿Qué será de ti estos días?*.
Estoy rodeada de personajes interpretados por extraños, cansada de diálogos vacíos, repetidos. He actuado sobre otras tablas buscando una nueva obra, buscando un nuevo reparto, y una nueva historia. Me he encontrado entre maravillosos guías pensado, ¿qué será de ti estos días?. ¿Estarán tus líneas dirigidas a un nuevo público? ¿Actuaras con un nuevo reparto, o estarás aún, entre las mismas paredes y entre las mismas gentes?. ¿Seguirá tu voz impregnada de verdades tachadas con mentiras? ¿Se volverán falacias tus oraciones, o entre otras caras, tus expresiones se suavizan y te vuelves igual a los demás? ¿Estará visible la línea entre lo que piensas y lo que sientes?
Aun marcas mi piel.
Tu recuerdo aún quema la piel, marca mis labios con los besos que nunca nos dimos. Tu recuerdo arde en los pensamientos que me mantienen en vela. Tu rostro aún se cuela en mis sueños esperanzadores, y los transforma en melancólicos deseos. El tiempo no pasa, aunque los días siguen corriendo. Te sigues adueñando de los momentos de alegría, insertando nuestra historia. Estas caminando en mis caminos. Corriendo junto a mí, rumbo a mis metas. Están tus ojos en la mirada de extraños. Escucho tu voz en el viento del crepúsculo. La música me recuerda a ti, y en mis desvaríos, pareces cantarlas para mí. Sigo sintiendo el fantasma de tus brazos alrededor de mí. Aún marcas mi piel desde los recuerdos.
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